Consejos para sus Lavadoras

Para su comodidad, no dude en usar estos recursos antes de contactarnos. Es posible que la respuesta a su pregunta ya se encuentre aquí.

  • Daño de las telas: causas y prevención
  • Formación de pelusas y motas y los motivos por los cuales se producen en la ropa
  • Causas de la decoloración de las telas
  • Cómo afecta la temperatura del agua los resultados de lavandería
  • Lograr mejores resultados de limpieza
  • Recomendaciones de temperatura de agua
  • Problemas mecánicos
  • ¿Por qué aparecen misteriosamente manchas en la ropa después del lavado?
  • Cómo identificar manchas comunes
  • Cómo quitar manchas de óxido de las telas

Si bien el daño de las telas se puede producir durante el proceso de lavado, es muy poco probable que el daño se deba a una falla de la lavadora. El daño de las telas mayormente se ocasiona antes de que se lave la prenda o debido a descuidos en el procedimiento de lavado. Existen diversas maneras en las que se pueden dañar las prendas y dejarles agujeros, rasgaduras o deshilachado:

El tiempo y el desgaste normal: En condiciones normales de uso y desgaste, las fibras terminan por envejecer y se rasgan o se deshilachan con mayor facilidad debido al esfuerzo. Los artículos como toallas, paños y la ropa de cama se deshilachan con mayor frecuencia debido al envejecimiento y al uso normal. Las puntas de los cuellos y los puños suelen dañarse debido a la abrasión del desgaste normal.

Daño químico: El contacto con productos químicos fuertes, como blanqueador con cloro sin diluir, ácido de baterías, peróxido de hidrógeno, peróxido de benzoilo (que se encuentra en medicamentos para el acné), soluciones de peluquería, etc., puede ocasionar agujeros y rasgaduras. En muchos casos, las rasgaduras no se producirán de inmediato, sino después de un tiempo y/o varios lavados. Los bordes de los agujeros serán débiles y se rasgarán con facilidad. El uso erróneo de blanqueador con cloro es la causa más común de las rasgaduras. Las recomendaciones para el uso de blanqueador en lavadoras son las siguientes: aproximadamente ½ taza para una carga pequeña, ¾ de taza para una carga media y 1 taza para una carga grande. Diluya el blanqueador en 4 partes de agua antes de agregarlo a una lavadora sin dispensador. Los modelos que cuentan con dispensador de blanqueador no necesitan que se diluya. Pero debe agregar el blanqueador antes de colocar las prendas a la lavadora para evitar derramarlo sobre la ropa por accidente. Si se derrama blanqueador por error al verterlo, use una servilleta de papel para limpiar el derrame.

Mala confección: Examine la confección de las prendas con detenimiento antes de comprar. Se puede advertir el desgaste de las costuras, los dobladillos, los ojales, etc., antes que en el resto de la prenda debido a los bordes sin terminación o a la mala confección. Asimismo, los agujeros y las rasgaduras que no se arreglen antes del lavado se pueden agrandar.

Enganches: Los tejidos de algodón se pueden enganchar durante el uso. Por lo general, no se detectan antes del lavado, pero quedan agujeros pequeños después de lavar o secar. Los cierres y los ganchos pueden engancharse en otras prendas si se los deja abiertos durante el proceso de lavado. Cierre todas los cierres, ganchos y argollas. Los prendedores o los adornos también pueden dañar la tela. Retire estos artículos antes de lavar.

Carga inadecuada: A veces las prendas pequeñas con tiras o encaje pueden quedar atrapadas debajo del agitador o engancharse con otra prenda. Se recomienda usar una bolsa de red para estos artículos.

Sobrecarga: Cuando hay demasiadas prendas en la cesta de lavado no pueden circular libremente. Esto puede ocasionar abrasión excesiva o enganches. Si desea óptimos resultados, una lavadora de carga superior se debería cargar holgadamente con prendas secas sin doblar de manera que no excedan la fila superior de orificios del tambor. Además, es importante usar mucha agua para el tamaño de la carga. Las lavadoras de carga frontal se pueden cargar completamente con prendas secas, pero no de manera tal que la carga quede apretada.

Daño por luz solar: El desgaste y la decoloración pueden ocurrir con el tiempo en prendas expuestas a la luz solar. Debido a que las fibras se debilitan con la luz solar, el esfuerzo del lavado o el lavado en seco puede ocasionar agujeros y rasgaduras. Este daño, por lo general, es irreversible.

Nota importante:

Asegúrese de seguir instrucciones específicas de reparación publicadas para usuarios, como estas, cuando intente revisar o reparar cualquier pieza de su lavadora. Si las instrucciones no son claras o no está seguro de cómo llevarlas a cabo, contactenos.

Advertencia

No repare ni reemplace ninguna pieza del equipo ni intente hacer ninguna revisión a menos que haya una recomendación específica en instrucciones de reparación publicadas para usuarios que le resulten comprensibles y que sea capaz de llevar a cabo.  

“Formación de pelusas y motas” y los motivos por los cuales se producen en la ropa

Las pelusas son pequeñas fibras de ciertas telas que se desprenden durante el uso o el lavado. Un poco de pelusa siempre se produce en el proceso de lavado. Sin embargo, la mayoría de las pelusas que se producen durante el lavado quedan atrapadas en los filtros para pelusa de la lavadora y salen por el desagüe durante el centrifugado del ciclo. La cantidad de pelusa que se produce depende del tipo de material. Sin embargo, ninguna tela produce la cantidad de pelusa suficiente para ocasionar problemas en sistemas de tanques sépticos u otros sistemas de desecho de agua locales. La formación de motas es una característica de las telas sintéticas como el poliéster, el acrílico y el nailon. La abrasión a causa del desgaste normal ocasiona que las fibras se desenreden y los extremos sueltos se apelotonen sobre la superficie de la tela. Cuanto más giren las fibras sueltas, mayor será la probabilidad de que se formen motas en las telas.

Formación de pelusas

Las pelusas se pueden quitar fácilmente de las telas con un cepillo, a diferencia de los residuos o las motas. El exceso de pelusa, por lo general, se debe a otros motivos y no al diseño de la lavadora o a un desperfecto mecánico. Sin embargo, la baja presión del agua o un desagüe inadecuado pueden aumentar la cantidad de pelusa. Verifique lo siguiente:

Presión del agua: A medida que se llena la lavadora, observe la presión del agua cuando se selecciona caliente o fría. Si una de las opciones parece tener menor presión, verifique que las mangueras de llenado no estén enroscadas y que los filtros de las mangueras no tengan sedimento acumulado.

Desagüe: Verifique el vaciado de la lavadora. Después de que la lavadora se llene hasta el nivel máximo de agua, avance manualmente el dial hasta el “Spin” (centrifugado) final. Controle el tiempo a partir del comienzo del centrifugado, espere 90 segundos y luego abra la tapa para comprobar que se haya vaciado toda el agua. Si queda agua en la tina, tal vez exista una obstrucción en el desagüe (manguera de desagüe enroscada, instalación inadecuada de la lavadora, etc.) que debe revisar un técnico de servicio autorizado. En lavadoras de carga frontal, verifique que la manguera de desagüe no esté apretada ni enroscada.

Para quitar las pelusas: Vuelva a lavar las prendas empleando procedimientos de lavado adecuados. Seque si es posible. Si las pelusas no se eliminan por completo, use un cepillo para quitar las pelusas restantes.

Residuos considerados pelusas por error: Los residuos son sustancias blancas que quedan en la ropa al final del ciclo de lavado. No se quitan fácilmente con cepillo y, con el tiempo, los colores de las prendas pueden perder brillo. Los residuos tienen muchas causas: usar detergentes en polvo en agua fría, sobrecargar, uso inadecuado de suavizante de tela y no ajustar la cantidad de detergente para la dureza del agua. La cantidad de detergente disminuye con el agua suave. (Vea “Consejos sobre lavadoras: Cómo reducir los residuos en la ropa” para más información).

Formación de motas

Las motas se encuentran comúnmente en medias, suéteres, pantalones deportivos, cuellos y puños de camisas, alrededor de bolsillos o en cualquier área que esté sometida a la abrasión. Debido a que las fibras sintéticas son muy resistentes, las motas no se desprenden por completo, y puede resultar difícil eliminarlas. Además, las pelusas se pueden enredar en las bolas de fibra lo cual hace más evidente la presencia de motas. Las fibras naturales, como el algodón, el lino o la lana pueden formar motas, pero las bolas de fibra, por lo general, se eliminan con el lavado. Las pelusas que se producen usualmente se eliminan con el enjuague al final del ciclo de lavado. Sin embargo, algunas pelusas de estas fibras naturales pueden quedar atrapadas en artículos que atraen las pelusas si se lavan o se secan en la misma carga.

Nota importante:

Asegúrese de seguir instrucciones específicas de reparación publicadas para usuarios, como estas, cuando intente revisar o reparar cualquier pieza de su lavadora. Si las instrucciones no son claras o no está seguro de cómo llevarlas a cabo, contactenos.

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Causas de la decoloración de las telas Por lo general, la lavadora o la secadora no producen la decoloración de las telas. Muchas veces, la decoloración de las telas se produce por tinturas malas que se destiñen de la tela o por la clasificación inadecuada (colocar una prenda roja con prendas blancas). A continuación se incluye una lista de diferentes tipos de decoloración de telas, y sus causas:

Pérdida de color: Esto suele relacionarse con algún tipo de contacto con productos químicos fuertes, como blanqueador con cloro, peróxido de benzoilo utilizado en productos para el cuidado de la piel, soluciones permanentes domésticas, ácido de baterías, limpiadores para el hogar, etc. El daño es irreversible. Del mismo modo, algunas tinturas cambian de color muy rápidamente al contacto con un ácido suave o una sustancia alcalina. Las sustancias comunes que contienen ácido incluyen antitranspirantes, fijadores para el cabello y bebidas. Los alcalinos suaves incluyen champú, dentífrico y la transpiración.

Transferencia de tintura: Esto suele ocurrir cuando se usan tinturas inestables en la fabricación de la prenda. La transferencia de tintura también puede ser causada por colores que se corren de una sección de la prenda a otra, prendas húmedas dejadas en la lavadora después del ciclo o en una pila antes de lavarlas. Además, muchas prendas nuevas tienen un exceso de tintura para producir colores muy vivos e intensos. Esto hace que la tintura se quite y/o transfiera con el lavado. El fabricante de la prenda es el responsable en última instancia de seleccionar y probar tinturas adecuadas, así como de brindar etiquetas de cuidado precisas. El daño de las telas debido a la transferencia de tintura puede minimizarse clasificando las prendas de colores vivos, lavándolas por separado y evitando el contacto prolongado de prendas húmedas antes y después del lavado. Si la prenda está seca, lávela con blanqueador con cloro si es seguro para la tela. Si no es seguro, use un removedor de color comercial según las instrucciones del envase.

Nota importante:

Asegúrese de seguir instrucciones específicas de reparación publicadas para usuarios, como estas, cuando intente revisar o reparar cualquier pieza de su lavadora. Si las instrucciones no son claras o no está seguro de cómo llevarlas a cabo, contactenos.

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Cómo afecta la temperatura del agua los resultados de lavandería La temperatura del agua realmente afecta los resultados de lavado, junto con varios otros factores que interactúan y proporcionan energía para quitar la suciedad. Las tres formas de energía principales son: mecánica (proporcionada por la acción de lavado de la lavadora) y la cantidad del tiempo de lavado, química (de los detergentes, blanqueador y otros aditivos) y térmica (del uso de agua tibia o caliente). Generar un equilibrio óptimo de estas energías brinda un rendimiento de limpieza adecuado. Si alguna de las tres formas de energía disminuye, las otras dos deben aumentar para mantener los mismos resultados de limpieza. Por ejemplo, si se usa agua fría, falta la energía térmica. Para mantener los mismos resultados de limpieza, una de las otras fuentes de energía debe incrementarse, por ejemplo, seleccionando un mayor tiempo de lavado. Sin embargo, el tiempo prolongado de lavado puede tener efectos negativos. Puede aumentar el desgaste de la tela e intensificar la reposición de la suciedad.

El agua más caliente mejora la eficacia del detergente: La energía de la temperatura del agua no solo afecta la eliminación de la suciedad, sino que también influye sobre la energía química (detergente) agregada a la carga. A medida que la temperatura del agua aumenta, las reacciones químicas (la eficacia del detergente y otros aditivos) tienen lugar a mayor velocidad. La velocidad se duplica cada 7 °C que aumenta la temperatura. Si la temperatura del agua es muy fría (por debajo de los 18 °C), la activación química que tendrá lugar será poca o nula. Esto implica que proviene poco o nada de energía del detergente y disminuye el rendimiento de la limpieza. Además, muchos detergentes en polvo no se disuelven en agua fría y dejarán un residuo de polvo blanco en la carga. Si la temperatura del agua en el tambor se siente demasiado fría en las manos, el detergente no se activará ni limpiará con eficacia.

Temperaturas de lavado recomendadas: Se obtendrán mejores resultados de limpieza con agua caliente a temperaturas superiores a los 50 °C. Sin embargo, si en la casa hay niños pequeños o ancianos, el calentador de agua tal vez esté configurado por debajo de los 50 °C. Si la temperatura del agua caliente es de 50 °C, en la mayoría de los casos, el agua tibia de lavado se debe configurar a 25 °C o menos.

  • Lave con agua caliente (50-60 °C) la mayoría de las telas blancas y telas de color muy sucias, siempre que no destiñan.
  • Un lavado tibio (25-40 °C) es la mejor opción para la mayoría de la ropa restante.
  • El lavado frío (18-25 °C) se recomienda para prendas poco sucias o de colores vivos.
  • Tenga en cuenta que el agua fría no debe estar por debajo de los 18 °C. Si la temperatura es inferior a los 18 °C, seleccione una configuración de lavado con agua tibia o llene parcialmente con agua tibia y el resto con agua fría.
  • Use un detergente líquido cuando lave con agua fría.
  • Vierta el detergente en la tina de la lavadora antes de colocar la carga o en el dispensador.
  • Si usa agua tibia o fría, agregue un blanqueador sin cloro (como Clorox 2) para una mejor limpieza o remoje previamente las prendas muy sucias.
  • Para ahorrar energía, siempre enjuague con agua fría. Un enjuague con agua fría es tan eficaz como uno con agua tibia.

Lograr mejores resultados de limpieza En lavadoras automáticas, son necesarias tres formas de energía para eliminar y suspender la suciedad de las telas: mecánica, química y térmica. La energía mecánica es suministrada por la acción de lavado de la lavadora; la química por detergente, blanqueador y otros aditivos; y la térmica por el agua tibia o caliente. Para mejorar los resultados al utilizar blanqueador, conozca de qué tipo de blanqueador se trata. No mezcle cloro y productos blanqueadores para todo tipo de telas. Cuando estos dos tipos se mezclan, se anulan entre sí y ninguno funciona efectivamente.

Nota importante:

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Recomendaciones de temperatura de agua

CALIENTE (50-60 °C): para prendas blancas y muy sucias que no destiñen. TIBIA (30-40 °C): para la mayoría de las cargas de ropa. FRÍA (18-25 °C): solo para colores muy vivos con poca suciedad. El agua fría por debajo de los 18 °C no se recomienda para lavar. NOTA: Los fabricantes de detergentes y etiquetas de cuidado de ropa definen el agua fría a 25-30 °C. Si la temperatura del agua en el tambor se siente demasiado fría en las manos, el detergente no se activará ni limpiará con eficacia.

Sobrecarga: Si hay demasiadas prendas en la carga de lavado, los residuos, la suciedad y la pelusa no podrán eliminarse con el enjuague y, en su lugar, se depositarán sobre las telas. Una vez que la lavadora se haya llenado de agua, la ropa necesita tener espacio para circular en la tina, de modo que el detergente y la espuma no queden atrapados entre los pliegues de las telas. En lavadoras de carga superior, coloque ropa seca sin apretar en la tina hasta alcanzar la fila superior de agujeros. Una lavadora de carga frontal puede cargarse por completo pero no de manera tal que la carga quede apretada.

Suavizante de tela agregado en el enjuague: Una reacción química entre el suavizante de tela agregado durante el enjuague, el detergente y la espuma del detergente a veces puede generar un depósito blanco en la ropa. Es importante diluir el suavizante de tela agregado durante el enjuague con agua tibia dentro del dispensador de suavizante. Limpie todo el detergente derramado del dispensador antes de agregar suavizante de tela. Puede que sea necesario cambiar a detergente de poca espuma, emplear hojas suavizantes agregadas durante el secado o disminuir el uso de suavizante de tela (no usarlo en cada carga).  

Problemas mecánicos

Generales: 1. Verifique que las mangueras de llenado no estén enroscadas y revise los filtros en las mangueras para comprobar que no haya sedimento acumulado. Ambos problemas afectan la presión del agua. La disminución de la presión de agua reduce la eficacia de los enjuagues por rociado. 2. Verifique que no haya residuos acumulados en la lavadora.

Carga superior: Verifique el tiempo de desagüe. Llene la lavadora con agua (sin carga). Avance manualmente el dial hasta “Centrifugado” o toque el botón de centrifugado. Deje pasar 90 segundos y abra la tapa para ver si se vació toda el agua. Si queda agua en el tambor, verifique que la manguera de vaciado no esté enroscada y revise el desagüe para ver que no esté obstruido. El aumento del tiempo de desagüe puede hacer que vuelvan a depositarse suciedad, pelusas y residuos y puede afectar los enjuagues por rociado.

Carga frontal: 1. Verifique el tiempo de desagüe. Llene la lavadora con agua. Avance manualmente el dial hasta “Centrifugado”. Deje pasar 90 segundos y abra la puerta para ver si se vació toda el agua. 2. Verifique que no haya residuos acumulados ni en la lavadora ni en el dispensador.

Nota importante:

Asegúrese de seguir instrucciones específicas de reparación publicadas para usuarios, como estas, cuando intente revisar o reparar cualquier pieza de su lavadora. Si las instrucciones no son claras o no está seguro de cómo llevarlas a cabo, contactenos.

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¿Por qué aparecen misteriosamente manchas en la ropa después del lavado? Si bien es raro que una lavadora o secadora manche la ropa, identificar el origen específico de la mancha puede ser una tarea difícil. La identificación de manchas es bastante complicada dado que muchas sustancias (bebidas, alimentos, aceites de cocina, medicamentos, productos para el cuidado del cabello, etc.) son transparentes cuando se ponen en contacto con la prenda, luego el calor del lavado oxida la mancha y hace que esta aparezca. La mejor manera de identificar manchas es buscar evidencias que indiquen el origen más lógico. La siguiente información ayudará a identificar manchas comunes y qué buscar cuando hay una mancha “misteriosa”:

Manchas de suavizante de tela: Una mancha coloreada, borroneada y grasienta al tacto puede ser causada por un suavizante de tela agregado en el enjuague. El color de esta mancha varía dependiendo del color del suavizante de tela. Además, la mancha puede adquirir un color “sucio” y sentirse grasienta al tacto si atrae suciedad de la carga.

Las hojas de suavizante de tela agregadas durante el secado también pueden manchar la ropa. Estas por lo general aparecen como manchas en forma de rayas, traslúcidas y grasientas. Las manchas de suavizante agregado durante el enjuague o el secado pueden eliminarse restregando la mancha humedecida con jabón en barra (Lux*, Ivory*) y volviendo a lavar.

Manchas de óxido: Manchas amarillas, anaranjadas o rojas causadas por hierro o manganeso en el suministro de agua, o por tuberías o calentadores de agua oxidados. Use el kit de prueba de óxido (pieza n.º 038195) para determinar si las manchas son causadas por óxido. Las manchas de óxido no se eliminan con blanqueador con cloro. Este producto las vuelve más oscuras. Debe usarse un quitaóxido como Rover Rust Remover* (pieza n.º # 57961) o Whink*. Para más información sobre manchas de óxido, consulte el formulario n.º 788CG.

Manchas de moho: El moho genera manchas pequeñas grises y blancas en forma de salpicaduras. Estas suelen encontrarse en las prendas de los niños, los cojines que se usan al aire libre, equipos de campamento, cortinas de baño, etc. Para eliminar el moho, pretrate las manchas y lave en el agua más caliente posible que sea adecuada para la prenda. Use un blanqueador con cloro si es seguro para la tela. Si la mancha no sale, aplique peróxido de hidrógeno con una esponja, enjuague y vuelva a lavar. Las manchas más difíciles pueden ser permanentes. *Los nombres de las marcas son las marcas registradas de los respectivos fabricantes.

Nota importante:

Asegúrese de seguir instrucciones específicas de reparación publicadas para usuarios, como estas, cuando intente revisar o reparar cualquier pieza de su lavadora. Si las instrucciones no son claras o no está seguro de cómo llevarlas a cabo, contacte a su distribuidor comercial autorizado de Maytag®.

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Cómo identificar manchas comunes

A continuación verá una lista de manchas comunes y consejos para identificarlas.

Manchas de suavizante de tela: Una mancha coloreada, borroneada y grasienta al tacto puede ser causada por un suavizante de tela agregado en el enjuague. El color de esta mancha varía dependiendo del color del suavizante de tela. Además, la mancha puede adquirir un color “sucio” y sentirse grasienta al tacto si atrae suciedad de la carga.

Manchas de óxido: Manchas amarillas, anaranjadas o rojas causadas por hierro o manganeso en el suministro de agua, o por tuberías o calentadores de agua oxidados. Las manchas de óxido no se eliminan con blanqueador con cloro. Al contrario, esto las oscurece más. Debe usarse un quitaóxido.

Manchas de moho: El moho genera manchas pequeñas grises y blancas en forma de salpicaduras. A menudo se encuentran en prendas de niños, equipo de campamento, cortinas de baño, etc. Para quitar el moho, pre-trate las manchas y lave en agua lo más caliente posible adecuada para la prenda. Use un blanqueador con cloro si es seguro para la tela. Si la mancha no sale, aplique peróxido de hidrógeno con una esponja, enjuague y vuelva a lavar. Las manchas más difíciles pueden ser permanentes. También puede identificar manchas observando ciertos patrones.

A continuación, más pistas para identificar manchas misteriosas:

Ubicación de las manchas Si las manchas aparecen mayormente en el frente, cuello, escote, rodillas, puños, medias, etc., por lo general significa que se produjeron mientras la prenda se usaba. Por ejemplo, las manchas cerca del cuello, escote y hombros suelen deberse a productos para el cuidado del cabello. Si bien el análisis visual tal vez no permita identificar el origen exacto de estas manchas, el patrón indica que se produjeron antes del lavado.

Cantidad de prendas manchadas Si solo una o dos prendas de la carga se mancharon, por lo general significa que las manchas se produjeron antes del lavado. Si se tratara de un caso raro en el que la lavadora o secadora mancharan las prendas, las manchas aparecerían en toda la carga. Una lavadora o secadora no puede “seleccionar” una prenda para manchar y dejar otras intactas.

Manchas agrupadas Estas manchas aparecen esparcidas en un área pequeña, como si la prenda se hubiera amontonado o fruncido cuando entró en contacto con una sustancia que mancha. A menudo parecen teñidas al estilo “hippie”. Las manchas agrupadas pueden ocurrir cuando la prenda se encuentra amontonada sobre el piso, en un cesto o canasto para la ropa, o en el tambor antes del lavado.

Manchas apretadas Las manchas apretadas a menudo son de color gris o negro y parecen como si la prenda hubiera quedado atorada o enganchada. Si las manchas aparecen al final de un ciclo de lavado, puede que las prendas queden atoradas entre el tambor y la tapa. Si bien es inusual que esto ocurra, es más probable que suceda si la lavadora está sobrecargada. Como pauta, debe colocarse ropa seca y sin doblar de manera que quede suelta dentro de la lavadora hasta alcanzar la fila superior de agujeros del tambor, que marca la carga máxima.

Si las manchas aparecen solo después de secar en la secadora, puede tratarse de un tambor desalineado o una secadora muy sobrecargada. En esta situación, las prendas pueden quedar atoradas entre el tambor de la secadora y el mamparo delantero o trasero. Si esta parece ser la causa lógica, un técnico de servicio debe revisar la secadora o deben secarse cargas más pequeñas.

Manchas coloreadas Si la mancha es azul, verde, púrpura, rosa, roja, etc., por lo general significa que la tintura de otra prenda lavada en la misma carga se transfirió a esta prenda, ya que ninguno de esos colores se utiliza en la fabricación de los electrodomésticos Maytag®. La transferencia de tintura usualmente ocurre cuando se usan tinturas inestables en telas. La transferencia de tintura también puede ser causada por colores que se corren de una sección o prenda a otra, prendas húmedas dejadas en la lavadora después del ciclo o en una pila antes de lavarlas. El fabricante de la prenda es el responsable en última instancia de seleccionar y probar tinturas adecuadas, así como de brindar etiquetas de cuidado precisas.

Transferencia de suciedad Si la mancha o la prenda se siente grasienta y tiene una apariencia sucia, es un indicio de limpieza deficiente en general. La baja temperatura del agua, la clasificación incorrecta y el uso de detergente insuficiente pueden causar manchas persistentes o transferencia de suciedad de una prenda a otra.

Nota importante:

Asegúrese de seguir instrucciones específicas de reparación publicadas para usuarios, como estas, cuando intente revisar o reparar cualquier pieza de su lavadora. Si las instrucciones no son claras o no está seguro de cómo llevarlas a cabo, contactenos.

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Cómo quitar manchas de óxido de las telas

Las manchas de óxido en las telas suelen ser causadas por hierro o manganeso en el suministro de agua. También pueden producirse a causa de calentadores o tuberías de agua oxidados. Se debe analizar el contenido de hierro o manganeso del agua. Esto puede realizarlo una empresa de servicio público de agua o de calidad del agua locales.

Existen dos tipos de hierro en el suministro de agua: 1. El hierro disuelto en agua es invisible tal como sale de una canilla. Debe estar oxidado para poder verlo. Este proceso de oxidación se inicia con el aire, el calor y los agentes para blanquear. Por ejemplo, puede comprobarlo con el tiempo en el tambor del lavavajillas o en la ropa. Las manchas de óxido ocurren debido a que los detergentes y el calor oxidan el hierro. Es posible que se necesite un ablandador de agua si las manchas se tornan un problema.

2. El hierro suspendido en agua puede observarse y se deposita aparte. Este tipo de hierro es difícil de eliminar sin un sistema de filtrado. Para quitar manchas de óxido, use un quitaóxido.